Mediación, alternativa de solución de conflictos para Colombia y América

La mediación es una de las formas más antiguas de resolución de conflictos. Podríamos decir que desde el mismo momento del nacimiento del conflicto surgieron los mediadores para resolver todo tipo de controversias a todos lo niveles.   

En la actualidad, los mediadores en Colombia pueden prestar servicios en temas específicos del derecho comercial, civil, familiar, penal, laboral, administrativo, policial y escolar. Resulta ser una figura que toma fuerza en el ámbito nacional, sobre todo en el campo penal, concretamente en temas de justicia restaurativa, de gran trascendencia para la resolución de los conflictos derivados del proceso de paz con las FARC y la política actual de Paz Total del Gobierno Nacional.      

La mediación en nuestro país no tiene una regulación tan formal como ocurre con la conciliación; no obstante, existe un ejemplo reglado de mediación al interior del Estado que resulta interesante. Este punto lo desarrolla el Decreto 2137 de 2015 y su objetivo es que la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado cumpla con la función de mediar ante cualquier conflicto que surja entre entidades del mismo Estado.

Colombia no es la excepción de lo que está ocurriendo en América Latina, donde está tomando fuerza el mecanismo de la mediación. Lo importante es mantener su desarrollo siguiendo parámetros menos formales, apartados de ritualismos procesales, de tal manera que pueda continuar con su importante función social. Concretamente, ese rol de la mediación consiste en educar, desde las escuelas, a niños, padres y familias en la resolución pacífica de los conflictos, como eje fundamental para lograr la paz social, sobre todo en países con alta conflictividad como el colombiano. 

Así, la mediación y su desarrollo informal debería afianzarse en una sociedad a través de la educación, como el primer paso de una sociedad que procura solucionar conflictos de distinta naturaleza de manera pacífica para crear una paz social duradera.

En este sentido, no se puede permitir que la mediación se desgaste siguiendo tendencias que la lleven a un estadio más formal, por ejemplo, para remplazar la conciliación. La mediación y la conciliación cuando adquieren niveles más formales cumplen roles sociales complementarios. De tal manera que se debería educar a la sociedad de forma escalonada para resolver sus conflictos directamente y de forma civilizada. En caso de no lograr ese objetivo de manera directa, las personas en disputa deberían acudir a un mediador de forma voluntaria. Y si estas fórmulas no logran la resolución del conflicto, se podrían abrir espacios más formales como el de la conciliación prejudicial y, finalmente, el aparto judicial, que debería ser la última opción a la que llegue un ciudadano para la resolución de un conflicto.

Las anteriores fórmulas de solución de controversias bien desarrolladas y arraigadas en una sociedad mediante la educación son la mejor manera de estructurar caminos de desarrollo social, paz y convivencia para una sociedad como la colombiana marcada por el conflicto. 

Luis Arcesio García Perdomo

Un comentario

  1. Coincido con su postura, la mediación es una herramienta que para un Estado como el colombiano, resulta muy pertinente, y es necesario que desde la escuela se atienda y sea enseñada a los niños. Pero he llegado a un dilema y es , será necesario regular mas la mediación en nuestro país o por el contrario regularla influiría negativamente sobre la esencia misma de la mediación, la cual es la flexibilidad.
    Soy Mediadora formada en mediación y gestión de conflictos, en mi trabajo incluyo temas y técnicas de mediación, pero es necesario que se de a conocer y se puedan aplicar estas técnicas para mejorar como sociedad que se encuentra en una etapa de postconflicto y con algunos otros conflictos activos.

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