Las violencias basadas en el género son una manifestación de problemáticas arraigadas en la desigualdad y la discriminación, que afectan a millones de personas en todo el mundo. Es crucial analizar y comprender su profundidad y complejidad, ya que este tipo de violencia engloba un conjunto de comportamientos y prácticas que se dirigen hacia una persona debido a su género o que afectan de manera desproporcionada a individuos de un género particular y que son de difícil conciliación.

Las formas de la violencia basada en género:

Las violencias basadas en género son mayormente ejercidas sobre mujeres, hombres o personas de género no conforme, no binario, y pueden verse dentro de las siguientes formas

Violencia doméstica: La violencia doméstica, es la que ocurre al interior y en la intimidad del hogar, es un problema extendido en muchas partes del mundo. Las estadísticas pueden variar según la región, pero a nivel mundial, se estima que una de cada tres mujeres ha experimentado violencia doméstica por parte de su pareja o expareja en algún momento de su vida.

Violencia física: Comprende actos de agresión física como golpes, bofetadas o cualquier forma de abuso físico dirigido a una persona debido a su género.

Violencia sexual: Involucra actos sexuales no deseados o forzados, como el acoso sexual, la violación y la explotación sexual, que ocurren debido al género de la víctima.

Violencia psicológica: Incluye el uso de tácticas de manipulación emocional, abuso verbal o intimidación para ejercer control sobre una persona basándose en su género.

Violencia económica: Se refiere a la restricción del acceso a recursos económicos, como el empleo o la propiedad, con base en el género, lo que puede hacer que una persona sea económicamente dependiente y vulnerable a la violencia.

Mutilación genital femenina: Es una práctica en la que se realiza una cirugía para alterar o dañar los genitales femeninos, sin motivos médicos válidos, y generalmente se lleva a cabo por razones culturales o tradicionales.

Matrimonio infantil forzado: Consiste en casar a una niña o niño antes de la edad legal del matrimonio, a menudo sin su consentimiento, lo que afecta de manera desproporcionada a las niñas.

Trata de personas: La trata de personas con fines que incluyen la explotación sexual y laboral de personas, muchas de las cuales son mujeres y niñas, a menudo como resultado de la vulnerabilidad relacionada con su género y su posición económica.

Estrategias de Prevención:

Las violencias basadas en género son una grave violación a los derechos humanos y actualmente son una preocupación global, por lo que su prevención exige un enfoque integral y coordinado, que involucre instituciones gubernamentales, organizaciones civiles, organizaciones privadas y comunidades, en las que sus esfuerzos estén dirigidos a evitar, reducir y eliminar las diversas formas de violencia que afectan a las personas debido a su género.

Esto implica abordar las causas subyacentes de esta violencia y cambiar actitudes y normas sociales que la perpetúan, por lo que la prevención de la violencia de género debe ser un esfuerzo continuo y multidisciplinario, que busque crear un entorno seguro y equitativo para todas las personas, donde prime la educación, la sensibilización, la promoción de la igualdad de género, la legislación y políticas que apoyen esta dirección, así como la capacitación para profesionales de la salud, la justicia y otros sectores que puedan estar involucrados en la prevención y respuesta a la violencia de género.

Algunas estrategias de prevención clave son:

Educación y sensibilización: Fomentar la igualdad de género y desafiar los estereotipos a través de programas educativos, cursos, diplomados y campañas de toma de conciencia. Esto implica promover la igualdad de género y desafiar los estereotipos de género desde una edad temprana. Las escuelas pueden desempeñar un papel crucial en esta área, brindando educación sobre la igualdad de género y el respeto mutuo. Las campañas de sensibilización también son efectivas para informar al público sobre los signos de violencia y cómo buscar ayuda.

Capacitación: La capacitación es esencial para que los profesionales de la salud, funcionarios del sistema judicial, la policía y otros sectores puedan identificar y abordar la violencia de género de manera efectiva mediante programas profesionales, cursos y diplomados de actualización. Los profesionales deben estar equipados con las habilidades necesarias para brindar apoyo a las víctimas. asesorarlas, comprender y anticipar factores de riesgo.

Fortalecimiento de la legislación y políticas: Para prevenir la violencia de género, es crucial contar con leyes y políticas sólidas que protejan y reparen a las víctimas y sancionen a los causantes de los daños. Esto incluye leyes contra la violencia doméstica, el acoso sexual y otras formas de violencia de género. Además, es importante que las políticas gubernamentales promuevan activamente la igualdad de género y la inclusión.

Promoción de la igualdad de género: La promoción de la igualdad de género en todos los aspectos de la sociedad es un paso clave en la prevención de la violencia de género. Esto implica eliminar los estereotipos de género y fomentar la participación igualitaria de hombres, mujeres y personas diversas en todas las áreas, desde los ámbitos laboral, político y familiar.

Intervención Temprana y Participación Comunitaria: La identificación temprana de señales de violencia de género es esencial para prevenir que las situaciones empeoren. Los programas de intervención temprana en escuelas y comunidades pueden ayudar a identificar y abordar problemas antes de que se conviertan en crisis, Involucrando a la comunidad en la prevención de la violencia de género a través de campañas, grupos de apoyo y actividades locales.

Investigación y recopilación de datos: Obtener datos sólidos para comprender mejor la violencia de género y evaluar la efectividad de las estrategias de prevención, con el fin de respaldar políticas y acciones más eficientes, y conocer aquellos lugares en los que resulta necesario hacer modificaciones y fortalecer las políticas, los programas y las instituciones.

Apoyo a las víctimas: Proporcionar apoyo a las víctimas de violencia de género es una parte integral del proceso. Esto incluye servicios de asesoramiento, atención médica, asistencia legal y refugio seguro para las personas en riesgo. El acceso a estos servicios es fundamental para empoderar a las víctimas y ayudarlas a reconstruir sus vidas.

La prevención de violencias basadas en género es una responsabilidad compartida que involucra a gobiernos, organizaciones no gubernamentales, comunidades y personas individuales. Es un esfuerzo continuo en la lucha por la igualdad de género y un mundo libre de violencia. Cada uno de nosotros puede desempeñar un papel en esta lucha al desafiar los estereotipos de género, promover la igualdad y apoyar a quienes han sido afectados por la violencia de género.

Esto requiere esfuerzos continuos para desafiar las estructuras y las relaciones de poder desiguales, promover la igualdad de género y empoderar a las víctimas. Desde la Fundación APG, Paz & Reconciliación, promovemos servicios, capacitaciones, cursos, diplomados, actualizaciones y acompañamiento profesional jurídico y multidisciplinario desde nuestros centros de conciliación con enfoque en género. Es así como podemos buscar y aportar a la construcción de un futuro más seguro y equitativo para todos los seres.

Jose Miguel Luna

Equipo APG

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